La montaña rusa de Bale

La montaña rusa de Bale

El galés remonta su situación con goles y buen juego tras su disputa con Mourinho. El Madrid, atento, espera que su año en Londres le revalorice.

La vida de Gareth Bale en el Tottenham es una montaña rusa que ahora vuelve a ascender tras un inicio lento y tortuoso, momentos para la esperanza y un enfrentamiento con su técnico. Ni un segundo de tranquilidad para el galés, que está aprovechando las últimas oportunidades para devolver la confianza y, de paso, para cumplir con el plan que el Real Madrid tenía para él. El club blanco cedió al galés al Tottenham el pasado verano, haciéndose cargo de parte de su cuantiosa ficha (30 millones brutos por temporada), con la esperanza de que firmase un curso brillante que le procurase pretendientes a partir de junio de 2021.

Bale tiene contrato con el Madrid hasta 2022, pero Zidane no cuenta con él y su periplo de blanco parece una etapa más que cerrada. Su enorme salario es el gran problema para encontrarle acomodo, pero a base de goles Bale puede convencer a algún equipo de Europa de que aún tiene cuerda. Goles como los que está haciendo en las últimas semanas.

El galés anotó uno en la ida (además de dar una asistencia) y otro en la vuelta de dieciseisavos de final de la Europa League ante el Wolfsberger austríaco, una ronda de trámite para los Spurs camino de los octavos. A eso añadió una asistencia y una actuación muy notable saltando desde el banquillo contra el West Ham en Liga, aunque no pudo evitar una nueva derrota del Tottenham, en plena crisis de resultados en la Premier: sus siete últimos partidos se han saldado con cinco derrotas y dos victoria. Aunque ya llueve menos en el Tottenham tras el último triunfo ante el Burnley, en el que Bale aportó dos goles y una asistencia en la que fue su tercera titularidad en la Premier en 25 partidos. Mou le dio la oportunidad y el galés la aprovechó.

En total, Bale suma ocho goles y tres asistencias en mil minutos este curso; ha participado en un gol cada 91 minutos con el Tottenham, números estimables para un futbolista que ya ha tenido sus más y sus menos con José Mourinho. El punto álgido de la tensión entre ambos llegó después de que el jugador insinuase, con una imagen en sus redes sociales, que estaba apto para un encuentro en el que, según el técnico, tenía molestias. La confusión hizo saltar a Mou en rueda de Prensa. Bale llegó con una lesión para un mes al Tottenham.

Cuando empezó a jugar, quedó claro que Mou no le ve listo para ser titular habitual en la Premier, donde apenas ha acumulado 362 minutos (aunque su actuación ante el Burnley puede cambiar eso); su competición está siendo la Europa League, en la que lleva disputados casi 500 minutos, siendo titular en todos los encuentros y acumulando ya tres goles y una asistencia. También podría tener su oportunidad en la final de la Carabao Cup que los Spurs juegan con el City el 25 de abril. Bale cotiza al alza y, si mantiene el nivel, lo seguirá haciendo; bueno para él, bueno para el Tottenham, y bueno para un Madrid que mira su evolución desde la distancia con optimismo.

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