¡Liverpool lo hizo y está en la final de la Champions! Barcelona vuelve a hacer un papelón

Los 'Reds' golearon 4-0 al Barça y están en la final de la Champions League. Premio a la búsqueda de los de Klopp y castigo supremo para Valverde y un planteo mezquino e insulso

Por: Hugo Avalos

En el fútbol, nada es imposible. Y la prueba número un millón de esa afirmación, bien puede reflejarse en este partido. Liverpool logró lo que nadie esperaba. Goleó 4-0 al Barcelona y se clasificó a la final de la Champions League gracias a los dobletes de Divock Origi y Georginio Wijnaldum

Anfield fue nuevamente el escenario de una epopeya, que bien puede ser un deja vu para este Barça. El equipo de Jürgen Klopp logró lo que era imposible en los papeles, pero lo hizo de la única forma que podía hacerlo: yendo a competir y creyéndolo posible con su forma, la que ha enamorado a propios y extraños en Europa. Premio a esa búsqueda y un castigo para Ernesto Valverde y el conjunto catalán que no aprendieron nada de lo que fue aquella serie ante Roma el año pasado.

Si el primer tiempo del partido anterior fue muy entretenido, el de este partido de vuelta lo fue aún más y hasta con mayor vértigo. El asedio del Liverpool comenzó desde el minuto 0, aún sin contar con sus principales figuras Mohamed Salah y Roberto Firmino. Fue uno de sus reemplazos, Shaqiri, quien avisó con un remate mordido que paseó por toda el área.

Pero, rápidamente, llegaría la primera alegría roja. A los siete minutos, un pelotazo largo de Van Dijk parecía bien controlado por Jordi Alba, pero la despeja para atrás y Mané aprovechó para asistir la llegada de Henderson que, entró al área y remató débil. Ter Stegen la logró despejar, pero el rebote le quedó a Origi para empujarla y convertir su primer gol en esta Champions.

El gol pareció despertar al Barcelona, que rápidamente llegó en varias ocasiones al arco de Alisson. Primero, a los 13 minutos, Messi apareció con un remate que el brasileño logró despejar. Poco después, Vidal la robó en tres cuartos, Messi comandó el ataque y asistió a Coutinho, quien sacó remate y volvió a obligar a una gran atajada del ex Roma.

Liverpool manejaba más la pelota e imponía condiciones, pero Barcelona apostaba a que Messi le gane las espaldas a Fabinho para poder contragolpear con Suárez, Coutinho y también Vidal que se sumaba a los ataques.

El partido no daba respiro. Los Reds volvieron a arremeter en busca de un segundo gol para acercarse en la serie. Ter Stegen lograba sacar una pelota tremenda tras un disparo de Robertson.

El final del primer tiempo bajó el ritmo del partido, pero la última ocasión fue la más clara para Barcelona, ya que Messi encontró a Jordi Alba mano a mano con Alisson, pero el brasileño prevaleció para salvar lo que hubiese sido la definición de la serie en favor de los catalanes.

La segunda parte iba a tener de todo. En menos de diez minutos, Liverpool pasó de la desesperación al delirio y todo por un nombre, que no estaba en los planes: Wijnaldum. El holandés entró en la segunda parte por Robertson, en un cambio donde Klopp arriesgaba todo.

Primero, a los nueve minutos, vuelve a dormir Jordi Alba y es anticipado por Alexander-Arnold que saca el centro al área y entrando por detrás, Wijnaldum le gana a Vidal y remata al medio para el 2-0, pese al esfuerzo de Ter Stegen. Se empezaba a generar la voltereta.

Y para que Anfield estalle por completo, dos minutos después, Wijnaldum saltó más alto que todos para volver a vencer a Ter Stegen, que nada podía hacer. Era el 3-0 y la serie se igualaba. Los fantasmas del Barcelona por aquella serie ante Roma volvían a aparecer.

Todo era desconcierto en el Barça, caras de ingenuidad y extrañeza porque no entendían qué era lo que estaba pasando. Liverpool los arrasó en menos de dos minutos con dos mazazos para dejar la serie como querían Klopp y compañía. Y eso que todavía restaban 30 minutos donde todo podía pasar.

Pero, el que mejor estaba anímicamente era el local. El equipo culé recurrió a algunos cambios como los ingresos de Semedo y Arthur para tratar de tranquilizar al equipo por Coutinho y Vidal. Pero, la locura sería aún mayor en Anfield.

A los 34 minutos, córner para los Reds. Alexander-Arnold jugó rápido y con viveza encontrando a Origi solo dentro del área, para que defina al 4-0. Delirio para todos los hinchas del equipo inglés. Nadie podía creer que fuera gol por lo extraña que fue la jugada, pero sobre todo porque lo que parecía imposible se estaba haciendo realidad.

Barcelona nunca reaccionó. Ni Messi logró levantar a un equipo que volvió a sucumbir como sucedió un año atrás cuando Roma le propinó lo mismo que le estaba haciendo el Liverpool en estos momentos. ¿Por qué Valverde volvió a repetir la misma fórmula con la que ya había hecho un papelón? ¿Por qué dejó crecer a un rival como Liverpool que con orgullo logró lo imposible? Muchos interrogantes.

Liverpool, por el contrario, recibe un premio a la búsqueda. A la búsqueda incesante. Sin sus figuras como Salah y Firmino, llevó adelante una de las grandes volteretas en la historia de este deporte. Ahora, tendrá revancha en la final de la Champions League y espera por Ajax o Tottenham.

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