Porto saca boleto a cuartos y le muestra el camino de salida de Roma a Di Francesco

En el alargue, Alex Telles marcó el gol de la clasificación para llevarse la serie y meterse en los cuartos de final. Por su parte, Eusebio Di Francesco tendría las horas contadas ante esta derrota y eliminación

Por: Hugo Avalos

Porto logró el pasaje a los cuartos de final de la Champions League. Le ganó a Roma en el alargue por 3-1 gracias a los goles de Tiquinho Soares, Moussa Marega y Alex Telles, de penal. Daniele De Rossi marcó el empate transitorio, pero no pudo evitar la eliminación de los italianos.

Partido opaco, pero que en los 90 minutos mostró al equipo de Sergio Conceiçao con más decisión a la hora de ir a buscar el triunfo. Lo logró y en el alargue aprovechó la tontería hecha por Alessandro Florenzi dentro del área, cuando los de Eusebio Di Francesco tuvieron sus situaciones. El técnico italiano, al borde del despido, no sólo por la derrota, sino por la falta de actitud y el mal planteo mostrado en el partido.

El primer tiempo empezó bien para Porto, pero poco a poco fue decayendo. La necesidad de convertir un gol para tener la ventaja en la serie motivó a los portugueses a ir a buscar constantemente y a adueñarse de la pelota ante una Roma apática y que sólo pensó en defender el 0-0.

Con constantes llegadas de Corona y Alex Telles por el sector izquierdo, los Dragones hacían daño y el que la pasó mal durante todo el primer tiempo fue Karsdorp, inseguro a la hora de defender. Así Porto fue el que más peligro ocasionó durante la primera parte e iba a dar sus frutos.

Sobre los 26 minutos, una mala salida desde el fondo de Manolas fue bien aprovechada por Corona, quien entró al área, habilitó a Marega y éste le sirvió el gol abajo del arco a Soares para el 1-0 parcial. Merecido porque los locales habían hecho los méritos para ponerse en ventaja.

Di Francesco había planeado un equipo que pudiera defenderse bien, pero se resignó a atacar. El 5-4-1 aisló por completo a Dzeko, pese a que tuviera a Zaniolo -autor de los dos goles- y a Perotti para que pudieran abastecerlo, pero ambos estaban más preocupados por defender. Y a la hora de contraatacar, el equipo no tenía fútbol.

Sin embargo, recibiría una ayuda. El árbitro turco Çakir cobró una clara infracción de Militao sobre Perotti dentro del área.

El capitán Daniele De Rossi lo cambió por gol pateando al palo opuesto de donde se tiró Casillas. Empate injusto, pero que beneficiaba a los italianos y, sobre todo, a su entrenador.

Sin embargo, el jugador más importante de Roma, el autor del tanto del empate, no podría completar el primer tiempo y sería reemplazado por Lorenzo Pellegrini. Baja sensible para los giallorossos, sobre todo porque en un partido de estas características, los referentes son los que dan la cara por el equipo.

En la segunda parte, los de Conceiçao volverían a tener la misma actitud de los primeros minutos y los romanos volvían a ser conservadores, como si tuvieran una amplia ventaja en la serie, pero la realidad hasta ese momento marcaba que un gol mandaba las cosas al alargue.

Luego de algunos avisos, Porto volvería a arremeter. Karsdorp se equivoca al querer salir jugando por bajo y un centro de Corona lo encontró solo a Marega, que ya había avisado con otro cabezazo que salvó Olsen, para poner el 2-1, madrugando a Marcano y a Kolarov. El lateral holandés pagaría los platos rotos y sería cambiado por Florenzi pocos minutos después.

A partir de allí, el partido entró en una meseta donde los locales parecían mejor plantados, aunque no lograban dañar el arco de Olsen, salvo en alguna intervención de Marega -una de las figuras-. El propio jugador que representa a Malí motivaba a sus compañeros en base a un juego aguerrido y que hasta contagiaba a su entrenador Sergio Conceiçao y al público en el Estadio do Dragao.

En tanto, lo del equipo de Di Francesco fue muy chato y pobre. No lograba conectar dos pases seguidos ni siquiera aunque se lo permita el rival. Cometía errores propios de un equipo muy poco trabajado y que en nada se parece a aquel que supo doblegar a Barcelona en la pasada Champions League para llegar a las semifinales.

Sin muchas situaciones en los minutos finales de los 90 minutos, el partido se fue al alargue donde el cansancio comenzó a ser factor. No obstante, el partido entró en modo resistencia y en un ida y vuelta donde Porto apostaba por el juego por las bandas para meter la pelota al área; mientras que Roma dependía de lo que pudiera hacer Perotti por izquierda.

Dzeko tuvo dos situaciones claras en el segundo tiempo extra, pero las desperdició a ambas. Y los portugueses no desaprovecharon la suya. Una infantil falta de Florenzi fue revisada en el VAR y provocó un penal que Alex Telles lo cambió por gol para el 3-1.

Sobre el final, el VAR pudo haber tenido mayor protagonismo por un supuesto penal sobre Schick, pero los árbitros no cambiaron la decisión y el partido quedó en manos del Porto.

Castigo para la Roma de Di Francesco por el pésimo planteo mostrado desde el minuto 0 -más allá del cambio de actitud en el alargue-. Seguramente, será el fin del ciclo para el técnico italiano. Pero, para los Dragones, el pase a los cuartos de final.

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