Tottenham logra la epopeya: gracias al hat-trick de Lucas Moura saca del camino a Ajax y llega a la final de la Champions

Tottenham logra la más grande hazaña de su historia y, por primera vez, está en la final de la Champions League donde se medirá en una final 100% inglesa al Liverpool. Decepción en Ajax porque estuvo a un minuto de volver a la definición, tras 23 años.

Por: Hugo Avalos

Tottenham está en la gran final de la Champions League y hay definición entre equipos ingleses. Cuando parecía que el 2-0 de Matthijs de Ligt y Hakim Ziyech en el primer tiempo era definitivo, el equipo inglés lo dio vuelta y convirtió el 3-2 gracias a un hat-trick de Lucas Moura en el último minuto. La Champions Premier League tendrá un campeón bien inglés.

Fue un partido con emociones varias. Cuando parecía que en el primer tiempo el equipo de Erik ten Hag lograba la diferencia necesaria para lograr la clasificación, en la segunda parte, el corazón del equipo de Mauricio Pochettino apareció en su máximo esplendor para ponerle un manto de dramatismo al partido que nadie esperaba. Y Lucas Moura se transforma en héroe para toda la historia de los Spurs.

El primer tiempo parecía sentenciar definitivamente la serie. Es que el Ajax se apoderó del partido y, lo más importante, del resultado. Supo pegar en los momentos oportunos para poner la serie al borde del KO, a pesar de que Tottenham supo pelear bien en los primeros 45 minutos, sobre todo con buen volumen de juego y tratando de desequilibrar con Lucas Moura y con la vuelta de Son.

Pero, los locales lograron aprovechar muy bien sus ocasiones. De hecho, nuevamente, golpearon en el amanecer del encuentro. A los cinco minutos, de un tiro de esquina, apareció De Ligt, como en la serie ante Juventus, para poner el 1-0 de cabeza.

Las mejores situaciones fueron del equipo de Amsterdam, mientras que Tottenham lograba neutralizarlo por momentos, pero no inquietarlo a la hora de atacar. Los locales tendrían una nueva oportunidad minutos después de la mano de Tadic, pero el serbio no pudo lograr precisión en su remate o hubiese sido el segundo. 

Finalmente, a los 35 minutos, Ajax, fiel a su estilo, logró recuperar el balón a través de la presión en el medio y en un buen contraataque entre De Ligt y Tadic, Ziyech apareció ganando lugar para sacar un disparo inatajable para Lloris para el 2-0. Parecía que la historia estaba definida.

Sin embargo, algo pasó en ese vestuario de los Spurs. Porque lo que vino en el segundo tiempo se parecía a un dejá vu de lo visto ayer en Anfield. Porque Tottenham empezó a ser más protagonista y a ganar todos los lugares del campo. La superioridad en cuanto al dominio del terreno y la pelota pasó a ser del visitante.

Claro, Pochettino arriesgó con el ingreso de Llorente por un endeble Wanyama, lo que provocó un cambio de piezas donde Moura empezó a ser más daño por la banda, Eriksen a tomar más contacto con la pelota y Dele Alli siendo un gran gestor del juego. Así, en cuatro minutos, los ingleses volvieron a la serie.

Primero, a los diez minutos, una jugada en transición encontró mal parado a la defensa holandesa. Dele Alli encontró espacio para comandar y, asistió involutariamente a la entrada de Lucas Moura que, en aceleración, quedó mano a mano con Onana y definió contra un palo para el 1-2.

Pero, apenas cuatro minutos después, de una jugada extraña donde Onana tapó una pelota increíble a Llorente, la pelota quedó en el área chica y Schöne provoca que el arquero no la pueda retener. Esto lo aprovechó Lucas Moura que, hizo una jugada de fútbol 5 para sacarse un par de rivales, sacar un remate de media vuelta y clavar un golazo para el 2-2. Asombro y desazón en el Johan Cruyff Arena.

Los minutos siguientes fueron frenéticos porque Ajax no se metió atrás para defender el resultado. De hecho, fue para adelante y, a través de un par de jugadas pudo haber llegado al tercero. Ziyech tuvo dos ocasiones para lograr su doblete: la primera la mandó afuera y, la segunda, se la detuvo el palo.

Tottenham, por su parte, puso todo su arsenal en cancha con los ingresos de Lamela y Ben Davies, sacando a sus dos laterales: Trippier y Rose ─éste por una molestia─. A falta de cinco minutos, de una pelota parada, los ingleses tuvieron la clasificación. Vertonghen tuvo dos ocasiones en el área chica: la primera fue detenida por Onana y la segunda fue despejada por la defensa holandesa en la línea.

Luego de esa misma acción, Son se la jugó con la individual y un remate desde la izquierda que se fue cerca del arco. El partido ganaba cada vez más en dramatismo y, prácticamente, entró en el terreno del como sea.

Cuando parecía que la última pelota de Llorente dejaba el partido en empate, Lucas Moura volvió a convertir para anotar el hat-trick de su vida para darle la clasificación al equipo de Mauricio Pochettino.

Liverpool-Tottenham, la final que nadie pensaba que podía ocurrir será la que defina al campeón de una maravillosa Champions League en el Wanda Metropolitano.

Más noticias de CHAMPIONS LEAGUE

NOTIFICACIONES

¿Desea que PASIÓN FÚTBOL te envíe notificaciones?

No, Gracias.

Ya estás suscrito a las novedades de PASIÓN FÚTBOL.

¡Parece que has bloqueado las notificaciones! Te enseñamos como desbloquearlas AQUÍ.