Tottenham vs Liverpool: Los Reds se llevan la Champions League 2019 con goles de Salah y Origi

Liverpool se quedó con la final de la UEFA Champions League y se toma revancha de la edición del año pasado gracias a los goles de Salah, de penal, y de Origi, el héroe de las pasadas semifinales

Por: Hugo Avalos

Liverpool es el nuevo campeón de la UEFA Champions League. Le ganó en la final al Tottenham por 2-0 gracias al gol de penal de Mohamed Salah y a otro de Divock Origi. De esta manera, los Reds tienen su merecido premio a una campaña impresionante donde estuvieron al borde del título de la Premier League, pero que lo pueden coronar con el reinado en Europa.

No fue una final muy vistosa, pero Liverpool aprovechó las circunstancias del partido para golpear cuando tenía que golpear. De esta manera, Jürgen Klopp logra ese título que tanto se le había negado en las finales anteriores y consagra a un equipazo como los Reds en esta Champions League. Para Mauricio Pochettino y Tottenham, el partido les fue siempre esquivo y nunca supieron cómo doblegar a su rival y pelear por el partido.

No habíamos terminado de disfrutar a Imagine Dragons en el show previo ni tampoco el gran himno de la Champions League. Algunos ni siquiera se pudieron acomodar en sus asientos y Liverpool ya tuvo un penal, el más rápido que hayan cobrado en una final de Europa.

Es que a los 23 segundos de juego, Mané encontró el hueco para escaparse y llegar al área. Mandó centro, pero la pelota fue obstaculizada por Sissoko con su torso y, luego con la mano. El árbitro Damir Skomina cobró penal ─sin necesidad de VAR─ y Salah convirtió uno de los goles más rápidos en la historia de las finales de Champions para poner en ventaja a los Reds.

El rápido tanto perjudicó el accionar del juego en la primera parte. Discreto es la palabra que mejor le queda a lo visto en los primeros 45 minutos. Es que la obligación por ir a buscar el resultado pasó al Tottenham en un abrir y cerrar de ojos. Eso le jugó en contra, ya que lo obligaba a ir en busca del empate, mientras que Liverpool esperaba, pero sin peligro.

A los Spurs les costó poder conectar líneas y sociedades. Un poco por nervios, otro poco porque su rival estuvo bien parado a la hora de defender y, ante esta constante, el partido perdió ritmo y se tornó muy poco vistoso.

Los de Klopp fueron los que le dieron un poco de emoción a la primera parte con dos remates que generaron peligro. Primero, a los 16 minutos, Alexander-Arnold sacó una bomba que se fue muy cerca, y a los 38 minutos, el otro lateral, Robertson, también probó desde fuera y obligó a Lloris a una buena atajada para mandar la pelota al córner.

En la segunda parte, ambos se animaron un poco más. Tottenham, obligado por la derrota parcial, necesitaba cambiar la imagen de la primera parte y movió piezas tácticamente, pero aún le costaba dañar a Alisson. Mientras que Liverpool logró, por momentos, encontrar los espacios que dejaba su rival, y, así, aprovechar la velocidad de Salah.

Por momentos, el partido se volvió un poco de ida y vuelta con la búsqueda de los Spurs y el rápido contragolpe de los Reds. Pero las ocasiones más importantes siguieron siendo para el equipo que dominaba el resultado. Primero, a los ocho minutos, un centro de Robertson obligó a Lloris a salir anticipadamente para ganarle la pelota a Mané, que entraba solo.

Luego, Milner ─quien había entrado por Wijnaldum─ sacó un disparo que rozó el palo izquierdo de Lloris. El 2-0 podría haber sentenciado la suerte de los londinenses.

A partir de allí, Tottenham fue más punzante y logró encontrar el camino para llegar con peligro. Primero, con una doble ocasión donde Son y Moura remataron y, en ambas ocasiones, obligaron a buenas intervenciones de Alisson.

Poco después, un tiro libre de Eriksen ─tras una falta muy cerca del área─ desde el costado izquierdo volvió a tener una buena respuesta del arquero brasileño, que mandó la pelota al córner.

Pero, quizás, en el mejor momento de los de Pochettino, a falta de tres minutos, Liverpool sentenció la final. De un córner, la defensa no la logra sacar y le quedó a Origi, el héroe de las semifinales ante Barcelona, quien remató cruzado para lograr el 2-0 y desatar delirio, emoción y alegría para toda la afición red.

Hubo otra gran atajada de Alisson sobre el final del partido, mostrando estar a la altura y dándole al Liverpool una revancha a lo sucedido el año pasado con el episodio Karius y los graves errores que propiciaron el título de Real Madrid.

Esta vez, la historia fue diferente y los de Klopp estuvieron a la altura, jugando la final como tal. Tottenham pareció no estar al nivel de la definición, jugó con unas cuantas marchas menos, como si tuviese un freno de mano que no les permitió realizar su juego. Hoy, la Champions League tiene un nuevo rey y ese rey nunca caminará solo

Más noticias de CHAMPIONS LEAGUE

NOTIFICACIONES

¿Desea que PASIÓN FÚTBOL te envíe notificaciones?

No, Gracias.

Ya estás suscrito a las novedades de PASIÓN FÚTBOL.

¡Parece que has bloqueado las notificaciones! Te enseñamos como desbloquearlas AQUÍ.