La inteligencia de Arsenal superó al atropello de Zamora

Las rachas existen, positivas y negativas, sobre eso no caben dudas. Para escapar de las malas, no sólo se necesita trabajo, esfuerzo y sacrificio, sino también la tan mencionada y polémica suerte. La misma encargada de darle vida a aquellos lapsos que potencian los momentos dulces de determinados equipos.

Por el Grupo 4, Zamora perdió, 1 a 0 contra Arsenal, es cierto, pero careció de fortuna. Esta vez los culpables no fueron los jugadores caídos, sino dos figuras del equipo argentino, el autor del gol, Juan Pablo Caffa, de penal a los 29 de la primera mitad, y el arquero Cristian Campestrini, villano de la noche de Barinas, que desde su guarida, los tres palos, ahogó a todo aquél hincha zamorano que rezaba gritar gol.

Las propuestas de ambos equipos fueron siempre las mismas durante los 90 minutos jugados. Por un lado Zamora, que salía a jugar desde el orgullo en busca de darle una alegría a su gente, la de al menos gritar un gol, y del otro lado Arsenal, que con medio equipo alternativo, fue a Barinas a modo de aventura, ya que como bien dijo en su momento su entrenador Gustavo Alfaro, la Libertadores no era la prioridad.

Al minuto 15 se produjo la que probablemente sea la tapada de la Copa. Un desborde sensacional de Luilly García por izquierda, terminó en centro rastrero al área chica, para la aparición del pie de González, que perdió un gol impresionante, tanto como el oportunismo de Campestrini que siguió siempre la jugada.

Antes, Darío Figueroa había exigido al guardameta de Arsenal con un tiro libre que picó antes de llegar a la portería y que terminó exigiendo un rebote del arquero. De afuera del área era la cuestión, ya que Luilly García también se animó, pero volvió a encontrar la imbatible resistencia de la figura en Barinas.

Con sus limitaciones, Zamora imponía el ritmo, en el que es el juego favorito de Arsenal, ceder la iniciativa y jugar de contra. De esa manera llegó la jugada que terminó en penal bien sancionado, por mano dentro del área del lateral Dolbys Rodríguez.
Juan Pablo Caffa se hizo cargo. La pelota fue a la izquierda de un Álvaro Forero que tuvo una actuación para destacar, así como durante toda la competencia.

A partir de ese momento y durante todo el segundo tiempo, la carencia de suerte manifestada en la primera parte, se hizo sentir en la ansiedad y mal manejo de las acciones de Zamora, que entró en el inteligente pero deslucido planteo de Arsenal, contra el que nada pudo hacer.

A falta de que juegue este miércoles Fluminense y Boca, el Grupo 4 de la Libertadores queda de la siguiente manera: Fluminense (clasificado) líder con 12, Boca Juniors segundo y 7 puntos, Arsenal con 6, y eliminado con una unidad, Zamora.
 

Compartir Compartir Compartir

unirse a la conversación

Los puntos de vista y opiniones expresadas en este post son solamente las del autor y no representan necesariamente las de Pasión Fútbol.

Post destacados de hoy