El nacimiento de una pasión

Por: Jose Pereira

Cuentan la historia que era de marca Mac Gregor –"auténtica", según subraya una crónica– y que costó unos 11 pesos de la época.

Recuerdan también los relatos que, cuando William Paats, un ciudadano holandés venido al Paraguay en 1888, la sacó a pasear por las calles asuncenas, la gente se amontonó para verla de cerca, cual si fuera alguna estrella del cine. La emoción no era para menos, ya que aquella era la aparición en público de la primera pelota de fútbol conocida hasta entonces en el Paraguay.

Eran los principios del 1900. Paats, quien se desempeñaba como instructor de gimnasia de la Escuela Normal de Maestros, había traído un balón desde Buenos Aires con la intención de promocionar el fútbol en Paraguay. Tras aquella aparición, la fiebre del balompié comenzó a expandirse entre los jóvenes asuncenos, especialmente de la clase.

El fútbol, hoy en día motivo de pasión en cada rincón del país, tuvo también sus detractores en sus inicios. Una nota publicada en un diario local comentaba tras uno de los primeros partidos disputados en Asunción: “... jóvenes ya casaderos, tremendos grandulones... tener que patear una pelota inocente durante horas...”. El primer encuentro de fútbol jugado en nuestro país se realizó en la Plaza de Armas de Asunción, frente al Cabildo, el 23 de noviembre de 1901, entre alumnos de la Escuela Normal de Maestros bajo la instrucción de William Paats.

El diario La Democracia del 25 de noviembre 1901 hizo un pintoresco relato de aquel histórico acontecimiento: “El juego de foot ball ejecutado antiyer por los alumnos de la Escuela Normal de Maestros fue una verdadera sorpresa para el público asunceno, que no conocía aún este juego tan en boga en Inglaterra, Holanda y demás países europeos, como también en nuestras Repúblicas vecinas. El Coronel Adolfo Saguier, galantemente, hizo desocupar la Plaza de Armas para dejar el sitio suficiente para los juegos....”. Ambos equipos usaron como distintivos cintas de colores (verde y blanco), los jueces de línea fueron Francisco Quiñónez y Marcelino Galiano y el árbitro principal William Paats.

El esperado pitazo inicial “mereció aplauso general de numerosos espectadores, causando la hilaridad la mayor o menor destreza con que los jugadores supieron desempeñar su papel. Debido a los esfuerzos de los ágiles del bando blanco, señores García Espínola y Jons, que hicieron pasar la pelota dos veces debajo del arco contrario, este bando resulto victorioso y ganador del premio ofrecido por su S.E. el Presidente de la República (Emilio Aceval). Después del juego que tuvo que suspenderse por necesidad de la plaza de la Guardia Nacional, los alumnos dieron pelotazos al aire, que llamaron la atención de todos”.

Era el génesis de una pasión. La historia del fútbol paraguayo comenzaba a rodar de esta emotiva forma, con aquel balón y en aquella calurosa tarde asuncena de noviembre.

Se funda el glorioso Club Olimpia Tras aquel histórico primer partido disputado en la Plaza de Armas de Asunción, el fútbol comenzó a expandirse en el seno de la sociedad asuncena. Pocos podían practicarlo aún debido a la escasez de balones, pero se iban configurando pequeños grupos de entusiastas futbolistas, en su mayoría jóvenes de la clase alta, vecinos de barrios capitalinos, que se sentían atraídos por el novedoso deporte. Uno de estos grupos se reunía frecuentemente para practicar en una improvisada cancha en la Plaza de Armas, y tanto se compenetraron estos jóvenes con el nuevo deporte que decidieron fundar un club para promover la práctica de la actividad. En la tarde del 25 de julio de 1902, once amantes del fútbol se reunieron en la casa de uno de ellos, Juan Rodi, con el objetivo de discutir los detalles de la fundación. La reunión fue amena, ya que, más que vecinos eran amigos bien conocidos. El primer punto a tratar fue el nombre que llevaría la institución. Sila Godoi propuso el nombre de “Paraguay”. Por su parte, El primer partido entre clubes

Apenas formado el club Guaraní, los dirigentes de los dos únicos clubes de fútbol existentes organizaron el primer choque entre ambos equipos. La tarde del 25 de noviembre de 1903, la afición paraguaya se agolpó en la cancha de la quinta Caballero para presenciar el encuentro entre Olimpia y Guaraní. Olimpia formó con los hermanos Sila y Junio Godoi, Pedro Caballero, Arrom, G. Gutiérrez Yegros, Sosa, Crovato y otros. Guaraní, por su parte, incluyó a Leopoldo Yurrita, Juan y Amado D’Andrei, Decoud, Sabelli, Bella (capitán), Patri, Federico y Salvador Melián, Parini y otros. Otra versión citada por Miguel Angel Bestard señala que el primer enfrentamiento tuvo lugar en la Plaza Constitución.

En un momento del partido –recuerda Bestard– fue sancionado un penal contra el Olimpia. Entonces, Sila Godoi, jugador franjeado y propietario de la pelota, considerando injusto el cobro, tomó el balón y se lo llevó, impidiendo que el tiro sea ejecutado y dejando el partido en un empate.

La Liga Paraguaya de Fútbol Culminada la revolución de 1904 y tras la reanudación de las actividades en los clubes, surgió, a iniciativa de Adolfo Riquelme, director del matutino El Diario, la idea de crear una asociación que aglutine a las instituciones de fútbol locales con el objetivo de organizar los primeros campeonatos oficiales. El 19 de junio de 1906 se reunieron en el local de El Diario los representantes del Olimpia (William Paats y Junio Quinto Godoi); del Guaraní (Ramón Caballero, Manuel Bella y Salvador Melián); del Libertad (Juan M. Sosa); del General Díaz (César Urdapilleta) y del Nacional (Vicente Codas), para dar nacimiento oficial a la Liga Paraguaya de Football Association. En esta reunión se determinó también la realización del primer Campeonato de Fútbol oficial en nuestro país.

El club Olimpia, a través de sus representantes, volvía a estar presente como actor fundamental de uno de los momentos más importantes de la historia del fútbol paraguayo. Aõs antes, había nacido ya a Federation Internationale de Football Association (FIFA), fundada el 21 de mayo de 1904. Su primer presidente fue Robert Guérin, quien asumió la difícil labor de darle forma a la nueva entidad, crear asociaciones como verdaderos representantes y conseguir nuevos miembros.

Hasta 1909, la FIFA estuvo conformada únicamente por asociaciones europeas. Los primeros miembros de ultramar fueron: Africa del Sur en 1909; Argentina y Chile en 1912 y EE UU en 1913. Jules Rimet se convirtió el 1 de marzo de 1921 en el tercer presidente de la FIFA. La entidad contaba con solo 20 miembros cuando Rimet asumió la presidencia. En los 33 años de presidencia de Jules Rimet, la Asociación experimentó un auge increíble, a pesar de la Segunda Guerra Mundial. Rimet logró reorganizar la FIFA y poner en práctica el sueño de un Campeonato Mundial. Al retirarse en 1954, tras inaugurar la quinta Copa del Mundo, en Suiza, la FIFA contaba con 85 asociados. La Liga Paraguaya de Fútbol se afilió a la Federación Internacional de Football Association en 1921.

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