Cuauhtémoc Blanco. El Gran ídolo Americanista.

Por: Angel Valdez Montes

 MÉXICO -- Siempre polémico y controversial y con carácter explosivo que le ha generado muchos enfrentamientos, Cuauhtémoc Blanco divide a la gente, entre los que lo odian o los que lo adoran, aunque aún sus críticos reconocen su calidad en el terreno.

Su capacidad en la cancha no tiene duda, pero no basta para ser titular indiscutible, al menos no lo ha

sido para su actual técnico, Luis Fernando Tena, quien no ha dudado de dejarlo en el banquillo.

Cuauhtémoc "Siempre tiene un peso específico. Con él siempre tenemos un juego distinto, más posibilidades de llegar al gol. Ha sido muy útil cuando ha iniciado (los partidos) y muy útil cuando entra de cambio", comentó recientemente Tena a la prensa.

Pero aunque reconoce su capacidad, Tena no se ha tentado el corazón para dejarlo fuera, cuando considera que no está en su nivel.

SU DEBUT PROFESIONAL
Nacido en el céntrico barrio de Tepito, Blanco creció en un ambiente adverso y no fue sencillo llegar a Primera División, saltando desde las fuerzas básica del América. Pero recibió el apoyo del holandés Leo Beenhakeer para ganarse un lugar en el América, pese a que sus condiciones físicas no lo convertían en un prototipo de atleta.

Su debut, el dos de diciembre de 1992, en el estadio del León, culminó su ascenso desde fuerzas básicas y presentó a un joven de 19 años que mostraba una total entrega, aunque nadie imaginó que ganaría tantos titulares, no sólo por su fútbol, sino también por su vida personal.

Aunque su primer gol en primer división sería ante Tecos, "Fue un tiro de esquina y el balón quedo en el área. Me acuerdo que estaba lloviendo muchísimo y que la cancha estaba encharcada; entonces me quedó el balón a modo, lo pateé y entró a la portería", recuerda Blanco en reportes de prensa mexicana.

Defendiendo los colores de América, Blanco debutó con la selección mexicana y jugó en los Olímpicos de Atlanta 1996, pero a su regreso de Atlanta la directiva de América lo envió al Necaxa, para los Torneos 1997 y Verano 1998, quizá pensando que ya habían pasado sus mejores momentos, o que merecía un castigo por sus actitudes de indisciplina y por sus festejos desproporcionados.

Aunque esa personalidad no sólo es cuestionada por su equipo, sino también por directivos, como el también polémico Jorge Vergara, propietario de las Chivas.

"Reconozco que es un gran jugador, pero no me agrada, porque no es un buen ejemplo para la niñez y juventud mexicana", consideró Vergara.

Para sorpresa de los directivos de Televisa que lo habían enviado a Necaxa, les respondió convirtiéndose en un goleador contundente que catapultó a los Rayos.

La lección parecía haber funcionado, así que para el Invierno 98 regresó a Coapa y mostró su gran capacidad al convertirse en campeón de goleo individual con 16 tantos, con lo que rompió una racha del equipo de 15 años sin un líder romperredes, pero de cualquier forma el título se negaba a llegar a las vitrinas del club de Coapa.

Con selección, Cuauhtémoc brilló en la Copa América 1997 y en la Copa América 1999, así como en la Copa Confederaciones de 1999, en la que México fue campeón y en la que se convirtió en el máximo anotador. Aunque su fama internacional alcanzó el tope en el Mundial de Francia 1998.

UN EFÍMERO PASO DOBLE
Esta fama le ganó su pasaje al Valladolid de España, para firmar por las temporadas 2000-01 y 2001-02, aunque vivió momentos difíciles, porque un partido en las eliminatorias mundialistas rumbo al Mundial Japón-Corea 2002 --que también jugó-- el trinitario Ansil Elcock le fracturó la rodilla derecha.

La lesión le impidió convertirse en una figura en España, además de que se generaron dimes y diretes entre club y la selección mexicana para saber quién era culpable y quien debería cargar con la responsabilidad.

De su paso por España, quedará el registro de 23 partidos y sólo tres goles, pero uno de ellos fue ante el Real Madrid.

DE NUEVO EN CASA
Su vuelta al América, para el Apertura 2002, estuvo marcada por momentos de escándalo que opacaron su actuación en la cancha.

El punto más crítico fue en la eliminatoria americanista ante Sao Paulo en Copa Libertadores, pues fue culpable de una bronca en las tribunas y Conmebol lo suspendió un año de cualquier competencia organizada por ellos.

América no quería problemas y decidió que era momento de cederlo a préstamo, al Veracruz, pero otra vez les pegó cachetada con guante blanco, al convertir a los Tiburones en protagonistas del torneo, lo cual revivió el interés americanista.

Su regreso fue triunfal y finalmemte se convirtió en campeón del fútbol mexicano con las Aguilas en el 2005, venciendo en la final a Tecos, y desatando el llanto de un jugador polémico que demostró que pone todo el corazón por su equipo.

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