Un grande de capa caída

Por: Emanuel Garcia

Se recuerda la gloriosa década pasada de Boca como la mejor era del club xeneixe en su historia y como una de las hegemonías más importantes que se dio en el contexto de la copa libertadores, comparable con la de su compatriota Independiente de Avellaneda en la década de los 70 con Ricardo Bochini como estandarte.

Han pasado 5 años desde el último triunfo continental del equipo argentino, se recuerda la actuación memorable de Riquelme que fue el artífice principal de una campaña en la que sucumbieron Velez Sarsfield, Libertad, Cucuta y dos finales en las que Gremio de Porto Alegre, fue humillado, como ningún otro equipo en una final de libertadores, pues el marcador global 5 a 0 (3 a 0 en la Bombonera y 2 a 0 con dos goles Riquelme en el estadio Olímpico Monumental) es la máxima ventaja obtenida en una final del torneo continental. Todos estos fueron los detalles que adornaron la sexta copa en las vitrinas xeneixes superando a Peñarol que quedo con 5 y solo superado por el mítico Independiente, pues los diablos rojos de Avellaneda tienen entre sus vitrinas 7 campeonatos continentales.

A partir de ahí Boca puso fin a ese ciclo dorado de casi 10 años de vueltas olímpicas nacionales e internacionales, gestas gloriosas y momentos inefables en las mentes del aficionado del club. Año 2000 contra Palmeiras, 2001 contra Cruz Azul y 2003 contra Santos fueron las otras 3 coronas que adornaron el poker de logros conseguidos en el nuevo milenio; número que podría ser mayor si el heroíco Once Caldas de Montoya no hubiese dado la vuelta olímpica en el esadio Palogrande a espensas del rey de América durante ese periodo.

>

Año 2009, octavos de final de Copa libertadores, Boca cae en la Bombobnera contra un gran Defensor Sporting (que venía de interesantes campañas internacionales de la mano de polilla Da Silva), esa humillación del equipo de Ischia a manos del equipo de Julio Marchant, Rodrigo Mora y Cia, fue la última en que se hizo presente el hexacampeón.

Dos ediciones consecutivas sin ver al equipo más temido de América era algo raro, cosa que aprovechó el fútbol brasileño con los triunfos de Internacional y de Santos. El 2012 es el año del regreso para los xeneixes, campeones de su país de forma invicta, con un juego poco vistoso, pero altamente efectivo, que cuentan como mejor arma  una de las mejores líneas defensivas del continente. >

Con ansias se espero el debut de Boca, que decepcionó con un somnífero de 90 minutos que fue el partido contra Zamora en Venezuela, semanas después ocurrió la caida contra el Fluminense de Deco y Fred, que lo venció de manera justa en Buenos Aires y demostrando una paternidad contra el equipo argentino, puesto que los de Río de Janeiro fueron los verdugos de los bonaerenses en la edición 2008 en semifinales.

Este fin de semana Boca perdió su invicto en el torneo argentino ante Independiente, el equipo de Falcioni que poco gustó  en su reciente conquista local tenía como argumento a su favor el hecho que los resultados eran buenos, pero ahora presenciamos como el equipo que el año pasado era iluminado esporádicamente por Riquelme cuando podía jugar, por Colazo, Erviti o Cvitanich en su defecto, que hacía pocos goles pero recibia muchos menos; cae dos veces de manera consecutiva en su recinto.

Todavía la hinchada xeneixe espera como Santiago Silva emule al otrora goleador Martín Palermo, que Orion brinde la seguridad de Oscar Cordoba o el Pato Abbondanzieri, que Roncaglia sea el digno heredero de Jorge Bermudez, que aparezcan los que continuen el camino que iniciaron entre otros Marcelo Delgado, Guillermo Barros Schelotto, Sebastian Battaglia, Mauricio Serna, Nicolas Buridisso.

Mientras tanto, el resto de equipos descansan por el hecho de saber que aquel mítico Boca que era el menos deseado en la fase de grupos, que era tratado de evitar más no poder en los duelos directos, que era dirigido por las mentes maestras de Carlos Bianchi, Miguel Ángel Russo, o Alfio basile, que tenía en la 12 un respaldo que hacía odiada cualquier visita a la Bombonera; hoy se consuele recordando como tumbaba gigantes de América y el mundo y confirman el conocido refrán que dicta que todo tiempo pasado fue mejor.

Más noticias de FANATICOS