“Era un dios sucio, pecador, el más humano", versos de Galeano a Maradona

“Era un dios sucio, pecador, el más humano", versos de Galeano a Maradona

Eduardo Galeano y Diego Armando Maradona, una bonita amistad entre un uruguayo y un argentino, entre un futbolista y un escritor, que debería ser ejemplo de vida y respeto

El escritor uruguayo Eduardo Galeano siempre se confesó un ferviente admirador de Maradona. El afecto y respeto era mutuo, en vida se dedicaron mensajes de admiración. Incluso, en 2015, al enterarse de su muerte, Diego conmovió a muchos con sus palabras:

Galeano soñaba de niño con ser un gran futbolista

 "Gracias por enseñarme a leer el fútbol. Gracias por luchar como un 5 en la mitad de la cancha y por meterles goles a los poderosos como un 10. Gracias por entenderme, también. Gracias, Eduardo Galeano: en el equipo hacen falta muchos como vos. Te voy a extrañar", comentó Maradona.

Hoy, cuando Diego se va, vale recordar algunos versos que le dedicó Galeano. En su libro póstumo 'Cerrado por fútbol' (2017) se puede leer: "Diego Armando Maradona fue adorado no sólo por sus prodigiosos malabarismos sino también porque era un dios sucio, pecador, el más humano de los dioses”.

El uruguayo admiraba, respetaba y quería mucho a Maradona

“Cualquiera podía reconocer en él una síntesis ambulante de las debilidades humanas, o al menos masculinas: mujeriego, tragón, borrachín, tramposo, mentiroso, fanfarrón, irresponsable. Pero los dioses no se jubilan, por muy humanos que sean. Él nunca pudo regresar a la anónima multitud de donde venía. La fama, que lo había salvado de la miseria, lo hizo prisionero", relata el texto.

Acto seguido agrega: "Maradona fue condenado a creerse Maradona y obligado a ser la estrella de cada fiesta, el bebé de cada bautismo, el muerto de cada velorio. Más devastadora que la cocaína es la 'exitoína'. Los análisis, de orina o de sangre, no delatan esta droga".

Una vez, en 2014, le preguntaron a Galeano quién era mejor, Messi o Maradona. Su respuesta aún resuena: “Es una pregunta que con cierta frecuencia los periodistas me hacen, algunos amigos también. Siempre contesto lo que de veras creo: no son comparables. En la vida debemos dejar de andar todo el tiempo comparando.

“Jamás olvidaré la frase que me dijo una viejita analfabeta, mulata, madre de un gran amigo mío, que vivía en un ranchito en el barrio del Buceo, balanceándose en una silla un día me dijo: 'Pobre la gente que vive midiéndose'", acotó Galeano.

Manuel Rodriguez

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso y Audiovisual. Leo y escribo sobre deportes, política, cultura y cine. ¡Síganme los buenos!+ info

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias