Hace 40 años, Boca goleaba a River con un Maradona mágico

Hace 40 años, Boca goleaba a River con un Maradona mágico

Es de esos partidos que quedaron en la memoria colectiva, sin importar de qué equipo se es hincha. ¿Por qué? Porque fue una verdadera demostración de fútbol, coronada con un gol de dimensiones épicas anotado por un joven Diego Armando Maradona.

La noche del 10 de abril de 1981, hace 40 años, Boca le ganaba 3-0 a River y comenzaba a encaminar el título del Metropolitano.

Diego Maradona, Boca Juniors

Era viernes por la noche y nada hacía prever que aquél sería uno de los tantos Superclásicos del fútbol argentino que pasarían a la inmortalidad, especialmente para los fanáticos Xeneizes. La tremenda lluvia caída y el impresionante marco en la Bombonera que generó la gente le dieron al partido más condimentos para generar lo que finalmente fue una verdadera fiesta.

Los equipos estaban repletos de figuras; Maradona, Miguel Brindisi, Hugo Perotti, Oscar Ruggeri y Roberto Mouzo entre otros por el lado de Boca. Ubaldo Fillol, Daniel Passarella, Alberto Tarantini, J. J. López y Mostaza Merlo por el lado de River. Arturo Ithurralde sería el árbitro del encuentro.

En medio del barro, el primer tiempo fue como se esperaba; trabado, peleado, parejo y por demás violento. Como consecuencia de tanto juego brusco, Merlo y Osvaldo Escudero se irían expulsados en aquella primera mitad.

Según cuentan, en el entretiempo Silvio Marzolini, entrenador del Xeneize, encaró delante de sus compañeros a Maradona y a Brindisi y les exigió: "Ahora va a haber más espacios, jueguénsela en el mano a mano que el partido lo ganan ustedes dos". Y tuvo toda la razón

Diego Maradona, Boca Juniors

A los 15 minutos del segundo tiempo, gracias a las apiladas de Diego y al enorme talento de Miguel, Boca ya ganaba 2-0 con dos golazos de Brindisi, originados en la fórmula que el entrenador había deslizado en el descanzo. Pero faltaba algo más. Y fue gloria pura.

Unos minutos después, Maradona recibió un preciso pase de Cacho Córdoba, lateral izquierdo llamativamente instalado sobre la derecha, controló de manera magnífica con el guante que tenía en el pie izquierdo y comenzó otra de sus tantas obras maestras. Quebró la cintura para desparramar en el área con enganche incluido al Pato Fillol, dejó en rídículo a Tarantini y se sumergió en la multitud en medio de tanto festejo.

"Me sentí el hombre más feliz del mundo", dijo Maradona luego del partido y de esa joya, que le permitió a Boca sellar un implacable y, a la gente, armar su propia fiesta debajo de la lluvia.

Información tomada de Depo

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias