Piqué mostró su enojo en el vestuario de Barcelona tras penal en contra

El defensor central no aguantó su enojo, luego del penal sancionado a favor del Osasuna por una mano suya

Por: Hugo Avalos

La mano de Gerard Piqué impidió que FC Barcelona pudiera rescatar un triunfo de su visita a Pamplona. Pero el propio defensor no cree que su acción haya tenido que ser penal. De hecho, fue tal su desacuerdo para con el árbitro que en el vestuario mostró su enojo dándole una patada a la puerta y dejando una marca de tapones de botín.

El árbitro Martínez Munuera no dudó en cobrar una clara mano de Piqué, que derivó en el penal que Roberto Torres metió para el 2-2 definitivo entre Barcelona y Osasuna. En el penal, tras el partido y en el vestuario, la furia del defensor fue innegable.

"Para mí no es penal. No hay otra manera de saltar. Hasta que no pongan en el reglamento la posibilidad de que el árbitro decida, siempre habrá dudas. A veces da la sensación de que nos tenemos que cortar los brazos para jugar", aseguró Piqué tras el partido, mostrando su enojo por la decisión arbitral.

Luego de estas declaraciones, varias fuentes de Osasuna, de acuerdo a varios medios españoles, aseguran que el defensor del Barcelona salió criticando al árbitro rumbo al vestuario. Al llegar al suyo, le dio una patada tan fuerte a la puerta que dejó la marca de los tapones de sus botines.

Ya en la zona mixta, volvió a hablar ante la prensa y volvió a repetir su defensa. En este sentido, Piqué aseguró que su acción era absolutamente fortuita y que las nuevas reglas no castigan su acción con penal.

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