Cinco momentos inolvidables de Maradona con Boca Juniors

Uno de los grandes amores de Diego Armando Maradona es, sin dudas, Boca Juniors. Por eso, te mostramos los momentos inolvidables del '10' con la camiseta azul y oro

Por: 

El amor de Diego Armando Maradona por Boca Juniors es indudable. No por algo tuvo la intención de elegirlo por encima de River Plate y hasta de tener un segundo paso por el club años más tarde. Un día tan especial como este 20 de febrero, donde se cumple un nuevo aniversario de su primera vez con la camiseta del Xeneize merece ser celebrado.

El 20 de febrero de 1981, Maradona firmaba su contrato con Boca y, minutos después, se puso la azul y oro por primera vez. Un amor a primera vista y que, con el tiempo, iba a prosperar y a darle grandes alegrías tanto al club de la Ribera como a la leyenda del fútbol.

La historia cuenta que fue River Plate, el que intentó primero contratar al Diego en 1981 ofreciéndole un contrato igual al que tenía la máxima figura del equipo, Ubaldo Matildo Fillol, su arquero, quien años atrás había salido campeón del mundo con la Selección Argentina. Sin embargo, el Pelusa desistió porque quería jugar en Boca.

A pesar de los problemas económicos que tenía por aquel entonces el equipo del barrio de La Boca, pudo lograr un préstamo por un año y medio con opción de compra. Aquel 20 de febrero, estampó la firma para convertirse en nuevo jugador del Xeneize.

Un dato de color es que ese mismo día, Maradona se puso la casaca azul y oro por primera vez. Lo hizo en un improvisado partido amistoso entre Argentinos y Boca. En los primeros 45 minutos, el joven Diego jugó para el Bicho, pero la segunda parte ya lo hizo para su nuevo club.

Por eso, en un día tan especial, en Pasión Fútbol te invitamos a ver inolvidables momentos del Pelusa en Boca.

Debut en Boca

Dos días después de firmar, llegó el debut con el Xeneize. Lo hizo ante Talleres de Córdoba por el Torneo Metropolitano de 1981. Aquel día, Maradona tuvo que infiltrarse para poder jugar, debido a que anteriormente había sufrido molestias musculares.

No le bastó mucho para poder convertir su primer gol en Boca. A los 20 minutos, aprovechó un penal para poner en ventaja a su equipo por 1-0. Y el segundo llegó sobre el final con otro cobro desde los 12 pasos. Fue 4-1 ante los cordobeses y un doblete en su primera vez con la camiseta de Boca.

Primer Superclásico y un gol memorable

Esa lesión por la que se infiltró le iba a jugar una mala pasada, al punto que tuvo que estar un largo tiempo ausente. Ya recuperado, llegó el momento de demostrar por qué lo firmó Boca. Ni más ni menos que ante River, iba a lograr uno de los mejores goles en la historia de los Superclásicos.

Boca le ganó a River por 3-0 en La Bombonera aquel lluvioso 10 de abril de 1981 gracias a un doblete de Miguel Ángel Brindisi y uno del Diez. Jugada inolvidable para aquel gol de Maradona: dejó tirados a Fillol, a Tarantini ¡y hasta al fotógrafo en su festejo! Delirio total de los hinchas xeneizes ante semejante acto de potrero puro.

Único título local de su carrera

Algo extraño en la carrera de Diego Armando Maradona es que solamente posee un título local en el fútbol argentino. Aquel Metropolitano de 1981 antes mencionado terminó con Boca campeón, logrando el empate que necesitaba ante Racing Club en la última fecha.

Maradona formó una dupla letal con Miguel Ángel Brindisi para que el club de la Ribera logre el título. Ambos convirtieron 33 goles (Diego hizo 17) entre los dos en el equipo que dirigía Silvio Marzolini.

Regreso y la histórica pelea con Toresani

El 7 de octubre de 1995, Maradona volvió a su casa: La Bombonera. Luego de sus fracasos como técnico en Deportivo Mandiyú y Racing Club, volvió a jugar como profesional con la casaca azul y oro. Boca le ganó 1-0 a Colón de Santa Fe con gol de Darío Scotto, pero el resultado fue totalmente anecdótico debido a un peculiar episodio, uno de los más populares que protagonizó el astro mundial.

Maradona tuvo un cruce con Julio César Toresani, un reconocido volante con paso por Boca y River. Por aquel entonces, jugaba en Colón y tuvo a mal traer a Diego. Sin embargo, no la libró tan fácil y hasta fue expulsado. Tras el partido, en declaraciones a la prensa, lo acusó de ser el culpable por su expulsión y hasta dejó entrever que lo invitaba a pelear.

Lejos de quedarse atrás ante semejante acusación, el "10" le respondió y dejó una de sus frases más históricas: "A ése muchacho le digo que vivo en Segurola y Habana 4310, séptimo piso. A ver si me dura 30 segundos".

Final de carrera y en un partido muy especial

Su segundo paso por Boca fue controvertido. No pudo lograr otro título y hasta dio positivo en un control antidoping. Más allá de eso y de una confrontación judicial para poder evitar una suspensión por ello, tuvo la posibilidad de jugar un último partido.

El 25 de octubre de 1997, Maradona jugaría su último partido como profesional ni más ni menos que en un Superclásico River-Boca en el Estadio Monumental. Fue titular, pero su estado físico no le permitiría completar dicho encuentro y no salió a jugar el segundo tiempo.

La leyenda cuenta que Diego fue reemplazado por un joven que pintaba para crack, un tal Juan Román Riquelme, quien tiempo después se convertiría quizás en el máximo ídolo xeneize. La historia oficial marca que fue reemplazado por un gran socio suyo, Claudio Paul Caniggia y que Riquelme había dejado en el banco a Nelson Vivas.

River ya ganaba el partido cuando salió el Pelusa, gracias a un gol de la Bruja Berti. Pero, Boca lo daría vuelta para alegría del propio astro. Primero, casualidades de la vida, Toresani iba a empatar las acciones y, luego, un joven Martín Palermo -otro gran ídolo xeneize- pondría, con mucha polémica por una supuesta falta de Bermúdez a Burgos, el 2-1 final.

Maradona celebró todo lo que pudo y más aquel triunfo ante el Millonario. Dejó una frase para la posteridad, de esas que lo identifican: "A River se le cayó la bombacha", en medio del festejo.

Cinco días después, en el día de su cumpleaños número 37, anunciaría su retiro definitivo del fútbol. La Bombonera y todos los hinchas de Boca lo volverían a ver recién en cancha el 10 de noviembre de 2001 para su merecido partido despedida.

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias