El Presidente del Atlético Madríd despreció a Antoine Griezmann: Muchos casos donde el odio es eterno de los aficionados para con el jugador

El Presidente del Atlético Madríd despreció a Antoine Griezmann: Muchos casos donde el odio es eterno de los aficionados para con el jugador

El presidente del Atlético Madríd, Enrique Cerezo, se pronunció sobre como reaccionaría el aficionado ante el regreso de Antoine Griezmann. Recordemos otros casos de "traiciones" que no son perdonadas ni olvidadas por los aficionados.

La posibilidad del trueque Griezmann-Saúl entre el Atlético y el Barcelona sigue dando mucho de qué hablar. En el acto del primer aniversario de Madrid Futuro (un consorcio de empresas privadas que se creó el año pasado para reactivar la ciudad después de la crisis del covid), a Enrique Cerezo, presidente del equipo rojiblanco, le preguntaron por esta posibilidad.

Ya con el acto finalizado, el dirigente del Atlético evitó responder sobre la mencionada operación que podría darse entre Barcelona y Atlético de Madrid: "No estás hablando con la persona adecuada", dijo de forma irónica en declaraciones recogidas por Europa Press.

Y, posteriormente, al ser preguntado sobre si la afición rojiblanca perdonaría a Griezmann en el caso de que se produjera su vuelta al equipo a lo largo de este mercado de verano, contestó, mientras se marchaba, con un escueto: "No lo creo".

Hace unos días, el mismo presidente del Atlético había declarado sobre el regreso de Griezmann con un "En el mundo del fútbol todo es posible" pero también dejando en claro que no iban a realizar ninguna locura económica para que sea una realidad esa vuelta. "Nadie sabe cuál será el resultado de esta negociación. Si eso sucediera, sería una grata sorpresa".

Son muchos los casos de jugadores que fueron anulados por sus hinchas trás haber dejado el club para irse al clásico rival o a otro que no está bien visto, recordamos algunos ejemplos.

Johan Cruyff (Ajax - Feyenoord)

Ídolo del Ajax y jugó en Feyenoord. "Mi retiro lo decido yo, nadie más", proclamó en su presentación como nuevo jugador de un Feyenoord que bajo su embrujo conquistó el doblete, Liga y Copa, siendo considerado Cruyff mejor jugador del año y anunciando, al acabar aquella temporada 1983-84, su retiro. "Ahora ya es el momento. Espero que se hayan dado cuenta de su error", dijo a modo de despedida. De más está decir que a pesar de aquello Johan Cruyff se mantiene como la mayor leyenda en la historia del Ajax, a cuyo estadio da su nombre.

Hugo Sánchez (Atletico Madrid - Real Madrid)

No es este el lugar para justificar ningún caso, pero el de Hugo Sánchez merece una aclaración: Pasó del Atlético de Madrid al gran enemigo porque un señor llamado Terry Venables rechazó su fichaje por el Barcelona en el verano de 1984. De no ser así la historia, suya, del Real, del Barça y del fútbol español pudo haber sido distinta. "Volvieron a por mi, pero les dije que el tren había pasado", declaró años después, ya convertido en estrella merengue y en personaje especialmente rechazado por la hinchada del Atlético, dolida por su paso al enemigo, en el que sus volteretas, goles y títulos fueron legendarios hasta que en 1992 abandonó el club.

Roberto Baggio (Fiorentina - Juventus)

Italia es diferente a la Europa futbolística. Pirlo, Seedorf, Vieri, Inzaghi, Ibrahimovic... No son pocos los jugadores que pasaron de un grande a otros sin que ello provocase un terremoto social en su club de origen. Pero el caso de Baggio fue distinto.

Surgido de la escuela del Vicenza, en 1985, a los 18 años, fue fichado por la Fiorentina, donde su impacto sin ser inmediato sí fue absoluto en cuanto debutó en el primer equipo un año después. Para la historia quedará su primer gol con el equipo viola, en mayo de 1987 frente al Napoli de Maradona y su consideración de gran ídolo de Florencia. Hasta que en el verano de 1990 estalló todo.

La Juventus batió el record del mercado de traspasos pagando por su fichaje 10 millones de euros y su marcha fue considerada una traición sin precedentes en Florencia, donde la Vecchia Signora siempre fue considerada la sociedad más odiada por los hinchas locales.

Tal fue el escándalo que se produjeron disturbios en las calles y Baggio tuvo que abandonar la ciudad, escondido, con toda su familia, pasando a ser considerado persona non grata por una afición que jamás, ni cuando pasó en 1995 al AC Milan o más tarde al Inter, le perdonó.

Cuando se retiró en 2004 con el Brescia (donde llegó a jugar con Guardiola), fue agasajado por la mayoría de clubs de Italia. La Fiore, presionada por sus aficionados, no le dedicó ni una frase.

Mario Götze (Borussia Dortmund - Bayern Munich)

Futbolista del Borussia desde que entró en sus categorías inferiores en 2001, a los nueve años, Mario Götze debutó en el primer equipo en 2009 y se convirtió de inmediato en una de las estrellas más rutilantes del equipo, siendo pieza fundamental en los esquemas de Jürgen Klopp y en la conquista de la Bundesliga por dos temporadas consecutivas.

En el verano de 2013, el Bayern anunció su fichaje haciendo valer el pago de la cláusula de 37 millones de euros que tenía en su contrato con el club de Dortmund y los aficionados, que esperaban que su joven estrella rechazase la oferta, tomaron con gran decepción su decisión de abandonar el club para marchar a Múnich. La hinchada del Borussia no dejó de despreciarle, recibiendo su regreso en 2016 con no pocas reservas.

Luis Enrique (Real Madrid - Barcelona)

“No me reconozco en los cromos con esa camiseta", llegó a declarar entre provocador y divertido, Luis Enrique en diciembre de 1996, meses después de haber abandonado el Real Madrid para fichar, libre de contrato, por el Barcelona. Jugó en el Real entre 1991 y 1996, siendo secundario de lujo en el equipo merengue y abandonándolo al acabar contrato, tan seducido por Johan Cruyff, que no llegaría a entrenarle, como por una gran oferta azulgrana que, mezclada con su divorcio con los dirigentes del Bernabéu le empujaron a dar el paso. El odio, visceral, de gran parte de la afición del Real Madrid por Luis Enrique se ha mantenido a lo largo de los años. Tanto como el cariño, innegociable, que disfruta en el Barcelona.

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias