El día que Bielsa se defendió con una granada

En lo poco que fue jugador, Marcelo Bielsa se desempeñó como defensor, siendo muy fuerte en el juego aéreo y con la mentalidad de salir jugando. De vez en cuando una patada o alguna reacción acorde a su personalidad.

En 1990 agarró como entrenador de Newell's Old Boys, equipo con el que debutó como jugador y al que sacó campeón de Primera División, dos veces consecutivas. Títulos que le dieron al cuadro rosarino un lugar en la Copa Libertadores de 1992.

Era la tercera Libertadores de la Lepra y con el equipo que tenían, los hinchas estaban ilusionados con ella, sin embargo, el debut no fue como esperaban. Perdieron en su estadio 0 a 6 con San Lorenzo de Almagro.

Los hinchas indignados, como es tradición, responsabilizaron a Bielsa, que en ese entonces tenía apenas 37 años. Alrededor de 20 hinchas enfurecidos y a los que puede describirse como integrantes de la barra brava del club del barrio Independencia, decidieron pedirle explicaciones, personalmente.

El grupo, invadido por la ira, fue a la casa del entrenador y lo llamó insistentemente a la puerta sin conseguir, al principio, que Bielsa los atendiera. Pero inesperadamente, el dueño de la casa abrió la puerta y los encaró con el estilo que hoy todos conocemos: "Si no se van ahora mismo, saco la espoleta y se las tiro" les dijo con la granada en la mano.

La ira y la rabía que tenían los hinchas se esfumó rápidamente, los barrabravas se quedaron paralizados y comenzaron a retroceder, después: "El Loco", amenazante, avanzó lentamente al principio y terminó corriéndolos un par de cuadras, siempre empuñando la temible granada.

Sus equipos se caracterizan por la solidés defensiva y por el ataque rápido y sorpresivo. Con esto confirmamos que su filosofía de juego es también una filosofía de vida.

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Los puntos de vista y opiniones expresadas en este post son solamente las del autor y no representan necesariamente las de Pasión Fútbol.

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