SENTIDO DE PERTENENCIA

En Argentina los ídolos vuelven a sus orígenes, en Brasil se van a otros clubes

Analizamos una de las diferencias futboleras más grandes que existe entre dos potencias mundiales, Argentina y Brasil, países que viven el fútbol de una manera diferente en un aspecto particular, el amor a la camiseta.

Volver al club de origen se ha puesto de moda en la Argentina. Los regresos de Tévez a Boca, Saviola a River, Milito a Racing, entre los más destacados, no solo engrandecieron en jerarquía al fútbol de aquel país, sino que crearon un sentido de pertenencia que probablemente haya surgido efecto en otros futbolistas.

La cara opuesta del caso es Brasil. En dicho país los jugadores no solo desechan la chance de volver al club que los vio nacer, sino que van a otros. Nos referimos principalmente a las grandes figuras mundiales, como Ronaldinho, Ronaldo, Roberto Carlos, y no tanto, como Thiago Neves, un jugador que llegó a besar los escudos de Flamengo y Fluminense, clásico histórico.

Ronaldo eligió Corinthians en lugar de Cruzeiro.

Ronaldinho, surgido en Gremio, regresó por primera vez a su país en 2012. Recaló en el Flamengo generando la decepción de todo el pueblo tricolor. Ronaldo, quien surgió en Cruzeiro, jamás pensó en volver a Belo Horizonte, a su vuelta se puso la camiseta de Corinthians, al igual que Roberto Carlos, eterno lateral que tuvo un identificado paso por Palmeiras.

Alexandre Pato surgió del Inter de Porto Alegre, en 2007 se fue al Milan y seis años después volvió a Brasil. Todo el mundo Colorado lo esperaba en su casa y sin embargo, el delantero se fue al Corinthians, y como si fuera poco, al poco tiempo pasó al São Paulo, acérrimo rival del Timão.

Romario jugó en los tres clubes más grandes de Rio de Janeiro.

Igualmente hubo casos como los de Kaká, Luis Fabiano y Robinho que equilibraron un poco la balanza, sendos retornos fueron a sus respectivos clubes de origen. El caso es que aquí entra en disputa una diferencia gigante entre el ídolo argentino y el brasileño en general, y está a la vista.

La camiseta es importante para el jugador brasileño, pero precisamente lo es aquella que circunstancialmente defiende. Romario, ídolo del país, jugó en el Vasco y el Flamengo, la rivalidad más fuerte de Río de Janeiro, y una de las más llamativas de Brasil. 

Kaká, uno de los pocos que cumplió y volvió a su primer equipo.

En Argentina por más que el hincha de River quisiera tener a Tévez en su equipo, difícilmente lo aceptaría. Está muy identificado con Boca. Suene como suene, la cosa es así. ¿Alguien imaginó a Saviola volviendo a otro club que no fuera River?

Quizás aquí entra en escena el factor económico. En Brasil los clubes son muy poderoso en general, hay un lote de diez instituciones que son muy fuertes y en ese aspecto supera ampliamente a la Argentina, en donde hay menos recursos.

 

¿Coincides que en Argentina hay más amor a la camiseta que en Brasil?

 

 

 

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