En la Liga MX se produjeron hechos escandalosos, uno fue Colibrís y su triste historia

En la Liga MX se produjeron hechos escandalosos, uno fue Colibrís y su triste historia

Una de las historias que más averguenzan al fútbol mexicano, un empresario que dejó en soledad a un grupo de trabajadores y que jugó con la ilusión de los aficionados.

En la vida de la Liga MX nos encontramos con muchas historias que generan verguenza en su historia. Una de ellas la que gestó el equipo Colibrís, un experimento de empresarios que se desarrolló a las orillas de la ciudad de Cuernavaca en el año 2003, justamente diseñado por  Jorge Rodríguez Marié, dedicado a la aeronáutico con aspiraciones políticas en Morelos.

En diciembre del 2002 la Federación Mexicana de Futbol anunció la venta del Celaya. Entonces apareció un cuervo, de los tantos que existen, el apodado Capi Rodríguez, también dueño de Aerolíneas Internacionales, quien adquirió la franquicia del Celaya para llevarla a Morelos.

Como se dice vulgarmente, ya estuvo mal parido, desde las primeras horas ya que Carlos Leonel Trucco, el histórico arquero boliviano de Bolivar y Pachuca, declinó como entrenador solo tres días antes de que iniciara el certamen y su puesto lo ocupó Sergio Rubio, estratega que había aparecido mayoritariamente en la Segunda División hasta antes de su llamado.

Su dueño pretendía jugar en Cuernavaca, pero no llegó a un acuerdo económico para ocupar el Estadio Centenario, así que se llevó al equipo a Xochitepec, en un estadio con tribunas tubulares y que en los primeros partidos no tenía "baños".

En el partido inaugural, Jorge Rodríguez puso a volar unos aviones ultraligeros que pasaron en serio muy cerca del público. Al lado de la cancha había un río y la pelota se volaba para allá. La gente estaba animadísima, Morelos no había tenido equipo de primera en 20 años. Así lo cuentan algunos espectadores de privilegio ese día.

"Lo volvería a hacer, no me arrepiento; de lo único que me arrepiento es de no haber sido millonario para resolver todas las deudas de los jugadores y que salieran libres a hacer lo que sabían hacer. Fue una experiencia inolvidable, conmigo como una persona inexperta en el futbol, el trabajo que se hizo no era para descender”, explicó Rubio.

De la mano de Rubio, Colibrís tuvo un inicio más que prometedor, a tal punto que llegó a ser líder tras las primeras cuatro fechas, en las cuales logró tres triunfos. Un dulce comienzo que se esfumó apenas empezaron a aparecer los graves problemas internos, las falsas promesas, los impagos y la tensión en un plantel que nunca dejó de trabajar y luchó hasta su última oportunidad.

"En ocasiones la comida era escasa y el Cuerpo Técnico tenía que cederlo, decíamos 'coman ustedes (a los jugadores) y nosotros nos comemos unos tacos en la calle', pero lo que yo quería era que se alimentaran ellos porque al día siguiente venía el esfuerzo mayor", comenta Rubio.

El "Capi" armó un equipo con jugadores sobrantes del Celaya y otros que no eran tenidos en cuenta en otros equipos. La gran figura era el brasileño Claudinho, goleador en equipos de los denominados chicos y también eran muy importantes los argentinos Mario Grana y Jorge Jerez y el gran Chava Vaca.

La historia del equipo finalizó el 17 de mayo de 2003, día en el que una cruel broma hizo pensar a los jugadores y a sus aficionados que habían logrado la salvación gracias al empate de 0-0 que logró ante Cruz Azul y por una inexistente igualada entre Jaguares y Tecos.

Tantas contrariedades habían unido a los jugadores que, en la fecha 15 salieron a la cancha con una camiseta que decía "Basta de mentiras" criticando a la directiva. Allí cesaron a Rubio, y el "Peque", como le decían, fue el primer y único DT en la historia de la Liga en ser removido dos veces de su cargo en el mismo equipo en la misma temporada.

Sus auxiliares se quedaron al mando del club y todo se definiría en la última fecha. Un triunfo ante Cruz Azul los salvaba, y un empate también. siempre y cuando Jaguares no ganara a Tecos en Chiapas.

Colibríes logró la igualada contra el club cementero. Y en el momento del silbatazo final, el sonido local anunció, "Marcador final en Chiapas, Jaguares uno... Tecos... uno", cuentan que el público saltó a la cancha festejar con los jugadores.

El problema es que el resultado era mentira...en realidad, Jaguares había ganado 1-0 y mandado a Colibríes a Primera A. Los aficionados se enteraron por el radio en sus coches. Dicen que lo hicieron para que no hubiera una tragedia en el estadio.

"Fue un momento muy desagradable porque alguien jugó con nuestra ilusión, estuvimos a punto de ganarle a Cruz Azul, Claudinho lloraba porque había fallado un gol de los que nunca fallaba. Cuando nos avisaron, el golpe fue doblemente duro. Un periodista fue el que nos mintió y luego fue un familiar mío el que nos avisó que estábamos descendidos", recordó el argentino y líder de aquel equipo, Mario Grana.

El equipo descendió, y Rodríguez desapareció por completo del mapa, con todo y su aerolínea patito. Hay versiones que dicen que era en realidad piloto de un personaje "pesado", y que tuvo que salir corriendo del país. Lo último que se sabía de él es que estaba en Estados Unidos.

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias