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Gabriel Ochoa: el DT con más partidos dirigidos en la Libertadores

Durante 13 ediciones estuvo al servicio de la Copa Libertadores y 112 partidos estuvo parado detrás de la raya, eso lo convirtió en el técnico con más encuentros en la historia del certamen. Es Gabriel Ochoa Uribe, que nació el 20 de noviembre de 1929 y que como jugador se desempeño como arquero fue técnico en la Copa con tres equipos: Millonarios, Santa Fe y América Cali, equipo con el que conseguiría otro record, llegar a tres finales seguidas y no ganar en ninguna.

El Doctor habló en exclusiva con Pasión Libertadores y compatió sus experiencias y momentos que le brindó el torneo más pasional del planeta.

-¿Qué diferencia encontró en las Copas Libertadores que dirigió?
-Todas, desde 1960 hasta 1991. Los viajes, las comodidades, la gente, los jugadores. Antes los jugadores no se lesionaban tanto y eso hacía posible que los planteles se mantuvieran y no cambiaran tanto; además, el mercado no era tan acosador: yo en América tuve casi siempre el mismo plantel en todas las copas que jugué. También, el reglamento cambió mucho, los grupos y las eliminatorias y la muerte súbita la hacen más entretenida; eso para los jugadores es una motivación extra y a su vez, la hace más atractiva para el espectador; eso sin tener en cuenta lo que esta representa económicamente.

-¿Por qué se le fue la copa en los últimos instantes?
-En 1985 me ganó Argentinos Juniors, nos fuimos a una definición por un tercer partido, lo que llamaban en esa época: dos de tres. Yo lo vencí acá 1-0; ellos me vencieron en Buenos Aires 1-0. El tercer partido estaba 4-4 en la definición, Vidallé siempre fue a la derecha y lo teníamos medido para ubicarle los penales a la izquierda, pero seguía “El pipita” Antony de Ávila que en ese momento tenía 18 años. El cobró el penal porque Battaglia y Willingthon no estaba en cancha; pateó sobre la mano derecha, Vidallé atajó y me quitó la posibilidad de ser campeón de Copa Libertadores.

En 1986 debo aceptar que River Plate me ganó muy bien. River fue muy superior a nuestro equipo, tuvo un “Beto” Alonso brillante, director de orquesta y un Funes goleador. River fue superior.

En 1987 volví a la final con Peñarol, le gané a 2-0. Si hubiera sido hoy en día; hubiera sido campeón; porque en Uruguay perdimos 2-1. El marcador global me favorecía. Con ese marcador fuimos a un tercer partido en Santiago de Chile y después de 120 minutos, éramos prácticamente campeones con un 0-0, pero fuera de tiempo nos hizo el gol Aguirre que nos agarró mal parados; para colmo de males habían sido expulsados Cabañas y mi defensa izquierdo Ampudía. El equipo estaba agotado; venía jugar en Montevideo los 90 minutos frente a un Peñarol que era un gran equipo. No hay duda alguna que Aguirre nos venció fuera de hora: el árbitro dejo correr el tiempo un poco más.

-¿Cómo era el vestuario en ese momento?
-Frio, no habían palabras. Para nosotros el árbitro alargó el partido y cuando Aguirre hace el gol; ya no había nada que hacer. El avión era un funeral, todos quedamos muy tristes porque este plantel mereció ser campeón, fuimos superiores a ellos.

-De los equipos que dirigió: ¿Cuál considera que fue el más importante?
-Mi primer equipo importante fue el Millonarios tetracampeón con Delio Gamboa; la tripleta de ataque era importante: estaba Arango, colombiano; Klinger, que en paz descanse y como dije anteriormente Gamboa, que en ese momento lo descubrí de las divisiones inferiores del club. Ese fue el equipo campeón en 1961,62, 63 y 64.

Después tuve un equipo más o menos importante en Santafé para ser campeón en 1966 con algunos brasileros: Cardoso, Suarez y Joao Carlo; traje a Gamboa volví a traer a Klinger y conformé con Basilico y Jerson un equipo importante, que posteriormente fue campeón, pero no fue importante en las copas.

Conforme nuevamente un buen equipo en América en 1979. Fue a la copa en el 80 y llegó hasta semifinales siendo un equipo muy modesto. América nunca había conseguido ningún título, duró 53 años sin ser campeón.

El mejor equipo, sin duda alguna, fue el que se conformó en 1983 con Cueto, la Rosa; en 1984, 85,86 y 87 con Ricardo Gareca, Roberto Cabañas y Julio Falcioni que fue mi jugador brillante. Y conforme un gran equipo que pudo y mereció ser campeón de la Copa Libertadores, pero las circunstancias del fútbol son así.

-¿Cuál sería su onceno ideal?
-De arquero; no tengo dudas que Julio Cozzi fue el más grande de todos: el arquero del siglo; después está pablo Centurión y Julio Cesar Falcioni. En la parte defensiva, el mejor jugador Raúl Piri y lógicamente el rosarino Pascutini que fue bicampeón con América en 1979 y 1982. En los laterales tendría a Segovia y Hugo Valencia; Néstor Raúl Rossi también merece un puesto: él fue el mejor “Center Half” de la época de los 40. Sin duda alguna, Adolfo Pedernera, el gran maestro y en el ataque Ricardo Gareca, fue brillante, un excelente cabeceador, fue un jugador valiente. Battaglia puntero derecho, Willington Ortiz también merece una distinción para conformar un equipo brillante de los 48 años de mi vida profesional.

-¿Qué recuerdos y anécdotas le dejo la Copa Libertadores?
-Muchos, porque tuve muchas participaciones, no sé cuántas, pero llegué dos veces a semifinales y tres veces a una final, tendría que revisar mis archivos, los libros que tengo escritos por mí, acerca de esas Copas Libertadores, pero me deja un sabor agradable. Alternar con países con la calidad de Chile donde me sentí muy cómodo y donde viví muy bien en par de semifinales de copa. Montevideo, la hinchada de Peñarol era muy difícil pero siempre me respetaron y lógicamente siempre admiré el fútbol uruguayo por su capacidad, su entereza y su nivel técnico.

Vi a Pelé, no jugué contra él, pero lo tuve en mi consultorio, como toda la selección de 1970. No hay duda que he tenido y recibido a gente de muy buen nivel y muy buena capacidad a través de mi vida profesional.

-¿Por qué los equipos colombianos ya no hacen diferencia en la Copa Libertadores?
-Porque ya no hay nivel por lo alto, hay nivel por lo bajo. Nosotros tenemos una buena actitud, pero no tenemos una buena aptitud. Desde la era Maturana, cuando surgió ese equipo de 1987. Toda esa serie de jugadores que pasaron por mis manos, llegaron a títulos de importancia en esa época. Hoy en día no hay eso. Usted busca por todas partes y no encuentra un jugador de calidad; a veces Mcnelly Torres que aparece en Atlético Nacional mostrando algunos rasgos; rasgos nada más de lo que Valderrama hizo en su momento.

Así y todo, no alcanza a vislumbrar ningún jugador de importancia internacional que tuvo el profesor Maturana que fue campeón de Copa Libertadores en 1989, que finalmente le sirvió para manejar los destinos del fútbol colombiano.

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Los puntos de vista y opiniones expresadas en este post son solamente las del autor y no representan necesariamente las de Pasión Fútbol.

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