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Hace 18 años era asesinado el colombiano Andrés Escobar

Apenas seis días antes, la selección colombiana había sido eliminada del Mundial de Estados Unidos. Él estaba de vacaciones y había salido a divertirse a la discoteca “El Indio”, en las afueras de Medellín. Tuvo una discusión en el estacionamiento tras ser increpado por el gol en contra que había marcado ante el equipo local. Exigió respeto, enfrentó los agravios. A cambio, recibió seis disparos por parte de Humberto Muñoz Castro y murió camino al hospital. Eso sucedió un día como hoy, un 2 de julio hace 18 años. Andrés Escobar Saldarriaga era asesinado.

La muerte de “El Caballero del Fútbol”, como se conocía al defensor de Atlético Nacional de Medellín causó conmoción en el país entero y fronteras afuera. La versión oficial indica que el crimen fue producto del autogol de Escobar en la derrota 2-1 que luego terminó por incidir en la despedida de su seleccionado en la Fase de Grupos de la Copa del Mundo, pero lo cierto es que hubo muchos intereses económicos detrás.

Por un lado, quien mató a Andrés trabajaba como chofer y guardaespaldas de los hermanos Pedro y Juan Santiago Gallón Henao, empresarios colombianos de quienes se sospechan vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo de ese país. Investigaciones realizadas posteriormente y que tampoco pudieron ser comprobadas relacionan al asesinato con la mafia de las apuestas deportivas.

El homicida fue condenado a 43 años de prisión, pero luego una reforma del Código Penal Colombiano le redujo la pena a 23 años. Y en 2005, amparado en un beneficio legal, salió en libertad pese a las críticas vertidas desde distintos sectores.

Escobar, que por entonces tenía 27 años y ya había acordado su incorporación al Milan de Arrigo Sacchi, era un símbolo de Atlético Nacional. Campeón de la Copa Libertadores de 1999 y de la Copa Interamericana del año siguiente, fue un central de exquisita calidad y notables condiciones técnicas. Seguro, confiable y líder, era el capitán de aquel recordado equipo verdolaga y fue contemporáneo a la mejor camada de jugadores del fútbol colombiano. Justamente tres de esos referentes, René Higuita, Mauricio Serna y Víctor Hugo Aristizábal, fueron los encargados de reconocer su cadáver.

Más de 120 mil personas asistieron al funeral de uno de los jugadores más queridos de la historia del Atlético Nacional. Las causas de su muerte no han sido del todo esclarecidas. Al margen de eso, el recuerdo de Escobar permanecerá vigente por siempre.
 

 

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Los puntos de vista y opiniones expresadas en este post son solamente las del autor y no representan necesariamente las de Pasión Fútbol.

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