Los jugadores más rápidos del mundo no son súper héroes

Los mejores cracks del mundo han modificados sus entrenamientos para volverse cada vez más rápidos 

Por: Aurelio Vargas

Grandes estrellas del fútbol internacional como Gareth Bale y Leroy Sanè se ubican en el top de los jugadores más rápidos del mundo; sin embargo, no sólo sus innatas condiciones han bastado para ubicarse en dichos sitios, ya que la alimentación y entrenamiento son factores clave en su desempeño.

Un futbolista como Bale que ocupa el sitio de honor con una velocidad de 36.90 km/h mantiene su excelente estado gracias a un estricto régimen alimenticio para mantener un peso que le permita moverse con facilidad y adquirir potencia física.

Para mantener su don, los grandes velocistas del balompié deben ingerir de 2,3 a 3,3 gramos de proteínas por kilo de peso, es decir, aquel que pese 70 kg necesita 160 y 230 g. de proteína cada día.

Ante los datos anteriores, un jugador como Leroy Sanè, lleva su alimentación basado en pastas, arroz, pan, cereales y porciones específicas de azúcar o suplementos, que le aportan los elementos necesarios para mantener una velocidad de 36 km/h.

Otro especialista en estos temas es Mohamed Salah. El egipcio emplea ejercicios de repeticiones que consisten en carreras con cambios de ritmo, carreras en descenso y carreras en salida lanzada con el fin de mejorar la capacidad de coordinación, inervación y de respuesta inmediata en los músculos involucrados.

Los súper héroes no existen, sólo hay hombres que han trabajado duro en su entrenamiento y ahora son reconocidos por ser unos verdaderos rayos en los campos de juego.

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