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#PARALEER

Messi, el secreto de sus tiros libres lo tenía Maradona

Leo no pateaba las faltas en inferiores, ya que siempre quedaba detrás de un compañero suyo llamado Juanjo Clausí. Ahora, sus vidas corren por lugares diferentes. En medio, Diego metió la cola.

El nombre de Juanjo Clausí suena raro si se lo pone al lado del de Lionel Messi. Uno es un humilde jugador del ascenso español y el otro el mejor futbolista del planeta. Sin embargo, hubo un tiempo en el que Juanjo frustraba a Lionel cada fin de semana. Y eso que jugaban juntos. Clausí era el que pateaba los tiros libres en la categoría 87 del Barcelona. Clausí era, entonces, el que no dejaba que el rosarino tirara siquiera uno.

Juanjo Clausí Blasco (14-07-1987, Albalat de la Ribera) es zurdo como Lionel, arrancó su carrera como extremo y fue parte de la Masía, la cuna de los cracks azulgranas. Se formó en las categorías inferiores del FC Barcelona donde coincidió, y convivió en La Masía, con jugadores como Víctor Valdés, Pedro, Gerard Piqué, Andrés Iniesta, Cesc Fabregas y, claro, Leo Messi. Luego, debutó en Segunda B con el Benidorm y ha desarrollado el resto de su carrera en Tercera División con Catarroja CF, CD Illescas, CF Villanovense, CF Portugalete, Móstoles CF, CF Talavera de la Reina, UD Alzira y CD Castellón y Atlético Saguntino.

Clausí llegó al Barcelona a los 12 años, donde conoció a Piqué y a Fábregas, dos de las grandes figuras de la generación del 87. Un año después que él llegaría un muchachito argentino de físico endeble y gambeta endiablada. "Siempre me están preguntando por esa época, por Messi, es algo muy habitual. Estuve 5 temporadas con Messi, también yendo a clase con él desde que llegó a Barcelona con 13 años de edad. Él era Infantil de segundo año y lo bajan al Infantil de primer año porque el entrenador que estaba lo veía muy pequeño. Al año siguiente éramos Cadetes de primero y ya estuvo con nosotros, era muy tímido y callado, no hablaba apenas, íbamos a los torneos y él calladito y a lo suyo. Cuando jugaba ‘hablaba’ todo lo que tenía que hablar. Es un privilegio conocerle, he compartido con él la infancia y eso no lo puede decir mucha gente", contaría recientemente al sitio "Yo soy noticia".

Aunque Clausí era el preferido a la hora de las faltas, hay que decir Lionel Messi no pateaba tan bien como ahora. De hecho, Fernando Signorini, el histórico preparador físico de Diego Maradona, contó muchos años después que aquellas jornadas de inferiores del Barca, que fue el propio autor de "La Mano de Dios" el que le ofreció una clase personalizada a Leo. El siguiente es el fragmento de su libro "Fútbol, llamado a la rebelión", en el que cuenta el episodio.

"En febrero de 2009, a poco tiempo de haber asumido Diego Maradona como técnico de la selección, fuimos a Francia a disputar un amistoso ante el seleccionado local, en Marsella. El día anterior al partido hicimos una práctica en el estadio, donde Diego trabajó con los once titulares en el táctico final y yo me quedé con el resto haciendo un 'loco' hasta terminar el entrenamiento.

Cuando dio la orden de terminar, Mascherano, Tevez y Messi le pidieron si podían quedarse haciendo tiros al arco, a lo que Maradona accedió. En un momento, Lionel puso la pelota mirando hacia el arco, un poco sobre la izquierda y cuando le pegó, su remate se fue lejos, por arriba del ángulo de la mano derecha de Carrizo. Hizo un gesto de fastidio y, como enfiló para el vestuario, le salí al cruce: 'Decime una cosa, ¿un jugador como vos se va a ir a duchar con esa porquería? Dejate de hinchar las bolas. Agarrá una pelota y volvé a intentar'.

Termino de pronunciar eso y veo que viene Diego, que había escuchado todo, como siempre. Lo tomó del hombro y le dijo: 'Leíto, Leíto, vení, papá. Vamos a hacerlo de vuelta'. Era como un profesor con un alumno. Y siguió; 'Poné la pelota acá y escuchame bien: no le saques tan rápido el pie a la pelota porque si no ella no sabe lo que vos querés'. Entonces, la acarició con la zurda y la clavó en el ángulo, inflando la red ante la mirada de admiración de Messi. Para los que hablan de los celos de Diego, ¿qué celos? Le estaba abriendo el mundo del conocimiento y no le cobró nada. Yo pegué media vuelta y no quise ver más, ya era suficiente. Allí estaba el fútbol argentino".

Más de 15 años después del arribo de Messi a la cantera del Barcelona, Juanjo Clausí Blasco juega en la Unión Deportiva Castellonense, que participa del Regional Preferente de la Comunidad Valenciana, un torneo en lo profundo del ascenso español. Lejos de allí, en un estadio de Europa, Lionel Messi cuelga otro tiro libre del ángulo y se aferra a su ilusión. Ya no hay quién le saque las pelotas paradas. Ya no existe quién haga algo mejor que él dentro de una cancha.

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Los puntos de vista y opiniones expresadas en este post son solamente las del autor y no representan necesariamente las de Pasión Fútbol.

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