Pogba "Corazón valiente"

La historia de Paul es un ejemplo de superación que pocos conocen

Por: Aurelio Vargas

Casi al mismo tiempo que la selección francesa conseguía su primera Copa del Mundo en 1998, el pequeño Paul Pogba desarrollaba su talento a las afueras de París. No se imaginaba que dos décadas después, él representaría a su país y obtendría la gloria más codiciada por un futbolista.

Aunque parece que el éxito llegó demasiado pronto para el número 6 del Manchester United, hubo una parte difícil por su condición de migrante, sobre todo en un país donde la gente no acepta por completo a los extranjeros de raza negra. 

Pogba nació un 15 de marzo de 1993 en Lagny-sur-Marne, Francia. Tres años antes, sus padres llegaron a tierra galas tras la crisis de refugiados africanos de 1990, procedentes de Guinea. Su primer hogar fue una comuna a las faldas de París, mismo sitio donde se crío el primer francés de la familia Labile Pogba.

El nacimiento de ‘Pogboom’ permitió a sus padres obtener la residencia y traer desde África a sus hermanos mayores, Florentin y Mathias.  Aunque felices de estar juntos, la vida se tornó distinta, pero igual de apabullante al ser un mundo regido por otros patrones socioculturales e infectado por males como la desigualdad racial.

Pese a esta realidad, Pogba sobresalió. A los seis años encontró la magia de un balón entre sus pies e intentó seguir los pasos de sus ídolos Pelé y Henry durante los entrenamientos. Esta fórmula ejecutada con convicción día tras día, lo llevo a ser cada vez más preciso en el campo de juego. A los 13 años llegó como líder del equipo en Havre y a los 16 ya era el fichaje soñado de Europa. 

La vida de Paul dio un giro cuando en el United lo fichó por 85 millones de euros en el 2009, pero lo importante no fue el éxito ni el dinero obtenido, sino cómo llegó ahí.   

“Creo que la diferencia entre un campeón y un buen jugador estriba en buscar a diario el camino para superarse y ser mejor que los demás. Como Pirlo o Buffon, por ejemplo, dos campeones absolutos que me han dado gran fuerza y me animan a hacerlo mejor que ellos. La perfección no existe, pero alguien que quiera convertirse en número uno debe tender a ella” afirmó el francés para una entrevista en El País.

A los 25 años, el ex de Juventus es uno de los futbolistas de ascendencia africana con mayor éxito en el mundo. Mejor jugador revelación, goleador indiscutible, campeón mundialista. Su vida es un ejemplo notable de superación que muestra el camino para cambiar la realidad que muchas veces se observa abrumadora pero no imposible.

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