Un equipo italiano jugó con la cara pintada contra el racismo

La historia está en el libro "Los hijos de los días", de Eduardo Galeano, en el capítulo dedicado al 21 de junio llamado "Todos somos tú". Y así lo contó el escritor uruguayo:

En el año 2001, resultó sorprendente el partido de fútbol entre los equipos de Treviso y Génova.

Un jugador del Treviso, Akeem Omolade, africano de Nigeria, recibía frecuentes silbidos y rugidos burlones y cantitos racistas en los estadios italianos.

Pero en el día de hoy, hubo silencio. Los otros diez jugadores del Treviso jugaron el partido con las caras pintadas de negro.

 

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